LAS GRANDES ESCUELAS PSICOLÓGICAS
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1. ESTRUCTURALISMO
2. GESTALT
3. FUNCIONALISMO
4. CONEXIONISMO
5. PSICOANÁLISIS
6. REFLEXOLOGÍA
7. CONDUCTISMO
8. PSICOLOGÍA SOVIÉTICA
9. HUMANISMO
10. COGNITIVISMO
1. Estructuralismo
En la primera década del siglo XX, Wundt y su discípulo Tichtener discuten con un grupo de psicólogos de la universidad austriaca de Würzburg acerca del número de elementos últi-mos de la mente y ciertas condiciones del método de la introspección científica.
El objeto de estudio de esta escuela es la conciencia, mediante la introspección o auto ob-servación controlada.
La mente o conciencia inmediata no es algo sustancial, sino un proceso. Los elementos simples e irreductibles sobre los que descansa toda la actividad mental son: sensación, sen-timiento e imagen.
La escuela de Würzburg distingue un cuarto elemento: las actitudes inconscientes o pen-samiento. Esta escuela además enfatiza el carácter activo de la mente, que regula el curso del pensamiento y dirige la decisión. (Tradicionalmente se venía aceptando que el proceso de pensar, pasar de un contenido a otro, venía determinado por la ley de asociación: por contigüidad, semejanza y contraste.)
2. Gestalt
La Psicología de la Gestalt pone de manifiesto la insuficiencia del elementalismo (reduc-ción de la mente a sus elementos más simples) en el estudio de la percepción.
Rompe, por tanto, con el enfoque asociacionista impuesto por Wundt, al afirmar que: Las propiedades del conjunto (del todo) emergen de alguna manera de los elementos que lo componen, sin que se hallen estas propiedades en los elementos aislados. El fenómeno psi-cológico es en sí mismo un "todo" (gestalt) que, cuando se analiza, puede perder el riesgo de perder su identidad, porque las propiedades de las partes sin más no definen las del to-do que resulta.
Principios de la Psicología de la Gestalt:
1) Isomorfismo: entre la experiencia y los procesos fisiológicos subyacentes, existe la mis-ma relación que entre un mapa y el territorio que representa (se trata de realidades distin-tas, aunque el uno sirve como guía del otro).
2) Totalismo: la experiencia se ha de estudiar tal y como se nos ofrece, sin dividirla en sus partes constituyentes.
3. Funcionalismo
Aportaciones de Dewey:
1) Incorporó la psicología al darvinismo: la mente y la conducta son funciones adaptativas, mediante las cuales el organismo realiza los fines de la supervivencia individual y de la es-pecie.
2) Rechazó el asociacionismo atomista (ya que divide la actividad mental y conductual en unidades artificiales) y la psicología del contenido (es incapaz de reconocer que una misma sensación tiene diferentes significados, dependiendo del contexto conductual).
3) Hace de la acción o conducta el punto central de la psicología.
Como Darwin, James pensaba que lo que la conciencia contiene es menos importante que lo que hace. La función principal de la conciencia es elegir, orientándose siempre hacia un fin, el primero de los cuales es la supervivencia mediante la adaptación al medio ambien-te.
Principio básicos de James que influyeron en la posterior psicología:
1) No se produce ninguna modificación mental que no vaya acompañada o seguida de un cambio corporal. Influyó en la actitud básica del conductismo (no podemos ver la mente, sino sólo los cambios corporales; por tanto, estudiemos éstos únicamente).
2) El aparato nervioso no es sino una máquina para convertir estímulos en reacciones. Su-pone la formulación E-R (estímulo-respuesta), central para la mayoría de los conductistas.
3) Distinguió entre una memoria primaria, o a corto plazo, y una memoria permanente; an-ticipándose así a la psicología del procesamiento de la información, que desplazó al con-ductismo.
4. Conexionismo
Leyes del aprendizaje de E. Thorndike:
A) Generales.
1) Ley del efecto: el aprendizaje se mantendrá o no, según las consecuencias que se des-prendan de él (refuerzo positivo o negativo).
2) Ley del ejercicio: importancia de la práctica para que se mantengan las conexiones ner-viosas y, por tanto, se favorezca el aprendizaje. Posteriormente, y debido a la influencia del conductismo, afirmaría que el aprendizaje depende fundamentalmente de la motiva-ción (refuerzo).
3) Ley de la disposición: si no existe disposición (motivación) no se producirá aprendizaje, por lo que primero habría que cambiar esa disposición. Distingue entre motivación antece-dente (inicio del aprendizaje) y gratificación subsiguiente (proceso posterior al inicio del aprendizaje).
B) Derivadas.
1) Ley de la respuesta múltiple: se va a favorecer el proceso de aprendizaje si el individuo dispone de un repertorio de respuestas posibles ante una situación concreta.
2) Ley de la preparación: los aprendizajes va escalonados, y los anteriores pueden favore-cer los aprendizajes posteriores.
3) Ley de la mutación asociativa: se podría llamar también ley del condicionamiento (en el sentido de Pavlov). En unos terrenos es más fácil de obtener la mutación asociativa que en otros.
4) Ley de la asimilación: los sujetos establecemos conexiones en función de la analogía que tenga el aprendizaje nuevo con situaciones o aprendizajes previos.
5) Ley de la prepotencia de elementos: de los distintos elementos que componen una si-tuación de aprendizaje, el sujeto realiza una globalización y selecciona a partir de ahí la respuesta adecuada.
5. Psicoanálisis
El psicoanálisis constituye un especial tratamiento de los enfermos de neurosis. Pero ade-más de una técnica de tratamiento constituye una teoría de lo psíquico.
En un principio, dos afirmaciones del psicoanálisis fueron principalmente las que causaron mayor extrañeza y desaprobación general. Éstas nos servirán para resumir la teoría del psi-coanálisis:
1) Los procesos psíquicos son en sí mismos inconscientes, y los procesos conscientes no son sino actos aislados o fracciones de la vida anímica total.
Existe pues un sentimiento, un pensamiento y una voluntad inconscientes. Esta última constituye todo un sistema de segundas intenciones. Poseemos la ilusión de una libertad psíquica, y no queremos renunciar a ella. Todo lo psíquico pues, posee un sentido, incluido los sueños.
2) Determinados impulsos instintivos, que únicamente pueden ser calificados de sexuales, desempeñan un importante papel en la causa de enfermedades nerviosas y psíquicas y, además, coadyuvan a la génesis de las más altas creaciones culturales, artísticas y sociales.
La cultura ha sido creada obedeciendo al impulso de las necesidades vitales y a costa de la satisfacción de los instintos, y cada individuo que entra en la sociedad humana repite, en provecho de la colectividad, el sacrificio de la satisfacción de los instintos. Entra las fuer-zas instintivas así sacrificadas desempeñan un importantísimo papel los impulsos sexuales, los cuales son aquí objeto de sublimación; esto es, son desviados de sus fines sexuales y di-rigidos a fines socialmente más elevados, faltos ya de todo carácter sexual.
En opinión de algunos de los seguidores de Freud, éste estaba exagerando el papel de los instintos sexuales en la génesis de la neurosis y en la vida humana en general.
Según Adler, el carácter neurótico es un comportamiento agresivo-compensatorio que tiene su origen en un sentimiento de inferioridad que pudo ser resultado de las difíciles condi-ciones de vida infantiles.
Para Jung, la psique resulta de la integración de las experiencias conscientes, el incons-ciente personal, que se agrupa en "complejos", y las experiencias colectivas (arquetipos), que se transmiten hereditariamente.
6. Reflexología
Sechenov creyó descubrir los mecanismos reguladores de la conducta. Estos mecanismos pueden ser inhibidores o intensificadores de la conducta.
Pavlov descubre un procedimiento (el reflejo condicionado) para estudiar la dinámica de la actividad psíquica a la que él llama "actividad nerviosa superior".
Partiendo de la doctrina de Sechenov se dedicó al estudio de los procesos cerebrales fun-damentales (excitación, inhibición y desinhibición) y las leyes que expresan la dinámica de éstos (irradiación, concentración, inducción). Partiendo de estos procesos y sus leyes, ex-plica la tipología (según el predominio de uno sobre los demás), el sueño y la sicopatología (según el nivel de equilibrio de los procesos).
El condicionamiento es una técnica que permite descubrir las condiciones para que ante un estímulo se dé una respuesta que no le pertenece. Si se suceden temporalmente dos refle-jos naturales (incondicionados, innatos), bajo tales condiciones (que se dé varias veces es-ta circunstancia, que el segundo reflejo sea más importante para el animal que el segundo, etc.) necesariamente ocurrirá que al aparecer el estímulo del primer reflejo, el animal da-rá la respuesta del segundo, antes de aparecer el estímulo provocador de ésta. Este senci-llo esquema explica, según Pavlov y muchos psicólogos, cómo se forman las conductas a lo largo de la vida.
Pavlov, en los últimos años de su vida, introdujo en sus investigaciones aspectos cognitivos en el tratamiento del condicionamiento del lenguaje (estímulo con valor de señal) al que denominó "segundo sistema de señales de la realidad".
7. Conductismo
Para el Conductismo la Psicología debe ser ciencia eminentemente práctica, sin nada de in-trospección, y teniendo como objetivo la predicción y el control de la conducta.
Watson lucha a comienzos de la década de 1910 por una psicología que tan sólo trabaje con variables objetivas y manipulables, para poder controlar científicamente la conducta de los organismos, incluido el hombre.
Tan sólo reconoce aquellos procedimientos que atiendan exclusivamente a las actividades del organismo en cuantas respuestas externas observables a estímulos también observa-bles.
El hombre no es otra cosa que la suma de condicionamientos habidos. Watson concibe la personalidad como el producto final de nuestros sistemas de hábitos. Negó la existencia de cualesquiera caracteres o facultades innatos.
Según el conductismo lógico de Hull la conducta de todos los mamíferos opera según las mismas leyes primarias.
Intentó explicar cómo y por qué los estímulos y las respuestas se conectan. Por ello, Hull postuló la existencia de entidades teóricas inobservables, que intervienen entre el estímulo y la respuesta.
El conductismo de Tolman puede ser definido como un conductismo cognitivo, ya que des-tacó la importancia de los estados mentales para el proceso de aprendizaje.
Según Skinner y su conductismo radical toda conducta se halla siempre completamente de-terminada, nunca hay libertad de elección. Creemos que alguien merece elogios cuando decide libremente obrar bien y merece culpa cuando libremente obra mal. Sin embargo, para Skinner tanto el elogio como la culpa son igualmente irracionales, dado que toda con-ducta está determinada por las contingencias de reforzamiento, no por libre albedrío del individuo.
Skinner utiliza el condicionamiento operante, según el cual una respuesta se repite si con ella consiguió el animal el éxito (o placer) deseado.
La probabilidad de una respuesta aumenta o disminuye por lo que pasa inmediatamente después de la misma, siendo este suceso un reforzador positivo o negativo, siendo este su-ceso un reforzador positivo o negativo, según aumente o disminuya tal probabilidad. La re-lación entre la respuesta y lo que sigue es únicamente temporal. Skinner experimenta con este modelo (E-R-refuerzo) para averiguar cuándo y bajo qué condiciones se refuerza una respuesta y las consecuencias que esto tiene sobre su probabilidad de emisión.
Skinner pone en duda la eficacia del castigo y para eliminar una respuesta indeseable lo hace mediante el no refuerzo o el refuerzo de la respuesta contraria deseada.
8. Psicología soviética
Vygotsky estudia las capacidades humanas, cómo cada uno es capaz de desarrollar una habilidad con las ayudas adecuadas.
Define a la conciencia como el auténtico objeto de la psicología. Es la propiedad de la ma-teria más altamente organizada (el cerebro). A nivel ontogenético se desarrolla en el con-texto de las relaciones sociales. Se enriquece y desarrolla porque el sustrato material que lo sustenta está dotado de una enorme posibilidad de modificación funcional que permite que con la experiencia, sobre todo socio-histórica, se formen, a modo de sistemas, nuevos órganos funcionales al establecerse nuevas conexiones cerebrales entre las distintas zonas corticales.
Luria, en sus investigaciones neuropsicológicas, se centra en estudiar el desarrollo de los órganos funcionales del cerebro y también cómo se puede recuperar una actividad perdida a consecuencia de algún traumatismo.
9. Humanismo
Para los psicólogos humanistas el hombre es psicológicamente distinto de los animales. Es naturalmente bueno y algo en sí mismo. Cada hombre, además de la naturaleza específica, común a la de otros hombres, posee una naturaleza individual, que es única e irrepetible.
Por ser cada hombre distinto a los demás, como tal debe ser tratado y estudiado. Se debe evitar por tanto, en lo posible, el uso de esquemas o conceptos preestablecidos, a través de los cuales se puede explicar o interpretar la conducta coincidente de un colectivo pero, en modo alguno, la del individuo como ser diferente que recibe y asimila cada experiencia de una manera típica y personal.
Para la psiquiatría americana imperante la enfermedad es algo así como la existencia de un germen que impide actuar en responsabilidad y, por tanto, la socialización (normalización). El humanismo pone el énfasis en la posibilidad del hombre de redescubrir su propia perso-nalidad y su autenticidad personal.
Hay dos aspectos importantes que se trasmitieron a través de la filosofía existencial y que retoma la psicología humanista:
1) La aceptación de la parte dolorosa de la existencia (la pelea con el dolor lleva a la an-gustia, con lo que se produce una reafirmación de que el dolor es malo).
2) Las estructuras sociales son generadoras de enfermedad (la primera de estas estructuras es la familia). La interiorización de las normas educativas deriva hacia estados de aliena-ción (estar despojado de ti, no ser tú).
Para Allport, el rasgo o disposición personal es el elemento clave para comprender a un in-dividuo; cada persona es única, irrepetible y diferente a los demás.
Rogers se centra en la trama de la relación terapéutica (psicólogo-cliente) y parte de la idea de que el individuo tiene dentro de sí mismo recursos suficientes que pueden ser mo-vilizados, con tal que el psicólogo consiga crear un clima adecuado.
Para Maslow la persona progresa al ir superando una serie de necesidades ordenadas jerár-quicamente de mayor a menor importancia biológica y de menor a mayor importancia psi-cológica. El hombre se realiza cuando actualiza todas sus potencialidades y, en última ins-tancia, cuando sus necesidades prioritarias llegan a ser las de autorrealización (contempla-ción de la belleza, búsqueda de la verdad y encuentro religioso).
Principios de la Psicología Humanista:
1) El Hombre es más que una suma de partes.
2) El Hombre es la esencia en un contexto humano.
3) El Hombre vive de forma consciente.
4) El Hombre se halla en situación de elegir.
5) El Hombre es un ser orientado hacia una meta.
10. Cognitivismo
El objetivo de estudio de la psicología cognitiva es la actividad humana de un sujeto activo que busca, elige, elabora, interpreta, transforma, almacena y reproduce la información proveniente del medio ambiente o del interior, a la luz de un propósito y que, de acuerdo con ella, planifica, programa, ejecuta y corrige la acción en el proceso (retroacción o feedback) o al término de la misma. Esta actividad procesadora genera una información adicional a la que proviene del estímulo y es función de múltiples factores de naturaleza cognitiva.
Piaget divide el desarrollo del niño en cuatro estadios, en cada uno de los cuales se produ-ce un tipo distintivo de inteligencia. Atribuye estas diferentes clases de inteligencia, o formas de conocimiento del mundo, a cambios de estructura lógica de la mente del niño.
Concibió el conocimiento como un conjunto de estructuras cognitivas que permiten al niño adaptarse al ambiente. Piaget llama a su campo de estudio epistemología genética, o estu-dio de los orígenes del conocimiento en el desarrollo del niño.
Los psicólogos del procesamiento de la información empezaron a trazar un paralelismo ge-neral entre los ordenadores y los seres humanos. El ordenador recibe input (información del ambiente), procesa y almacena esta información, y después la usa para producir output programado y dirigido a un objetivo. Los seres humanos pueden también ser considerados de esta manera. Reciben información a través de los sentidos, esta es procesada y almace-nada por el cerebro, que la utiliza para realizar conducta programada y dirigida a un obje-tivo.
Broadbent aprovechó el lenguaje del procesamiento de la información como lenguaje al-ternativo para analizar el tema conductista del aprendizaje y el tema mentalista de la atención.
A partir de los estudios de memoria, atención y resolución de problemas ha surgido una nueva psicología cognitiva, organizada toda ella en torno a la idea de que las personas son dispositivos de procesamiento de la información, similares a ordenadores.
Con la aparición del mentalismo se comenzó a hablar de la psicología de la mente humana y sus aspectos creativos.
Para Bransford el conocer la meta modifica la conducta. La mente humana recoge lo que es significativo para ella.
Barlett trabaja sobre la memoria y recupera el concepto de esquema a la hora de encajar los conocimientos en la memoria.
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miércoles, 21 de octubre de 2009
lunes, 31 de agosto de 2009
Epistemología de la Cultura Como Integrante de las Relaciones Humanas
Por: Nancy Díaz Larrañaga
Los temas propios de la epistemología o teoría del conocimiento (del griego, episteme, "conocimiento"; logos, "teoría) es el estudio de la producción y validación del conocimiento científico: se ocupa de la definición del saber, los tipos de conocimiento posible y el grado de certeza que puede alcanzar el conocimiento. Uno de sus problemas esenciales es el de la "verdad" o la "certeza", es decir, hasta qué punto las teorías científicas se ajustan a la realidad. Esto fue así inicialmente, desde la aparición de la ciencia moderna, y es aún así para las filosofías del conocimiento de tipo positivistas. Sin embargo, desde hace más de medio siglo, existen epistemologías "alternativas" –que desarrollaremos en la última unidad- que no se preocupan por la "verdad" ni la certeza, ya que creen que son inalcanzables, sino que, más modestamente, hablan de la adecuación de nuestras proposiciones sobre el mundo a lo que parece que ocurre en él.
Hay dos enfoques epistemológicos muy conocidos; uno es el que propone Kart Popper y que se basa en la "falsación": una teoría debe ser sometida a todo tipo de pruebas y sólo después de que las supere, podemos pensar que está momentáneamente validada. Este modelo se denomina "hipotético-deductivo". El otro pertenece a Thomas Kuhn, quien piensa que una ciencia se organiza en torno a un paradigma que avanza, se consolida, madura y finalmente es reemplazado por un nuevo paradigma. Los paradigmas actúan como tradiciones de pensamiento que se transmiten en la formación de las nuevas generaciones de científicos e implican una determinada visión del espacio cognitivo en el que una disciplina particular desarrolla su actividad productiva. Una idea fuerte de la epistemología
kuhniana es la de "reproducción": alude a las tradiciones que operan en un campo. Si el conocimiento se acumula, es porque todos los avances están forjados sobre la base de un mismo modelo o paradigma. Si el conocimiento responde a paradigmas distintos (tiene presupuestos de partida distintos, conceptos distintos, metodologías distintas), no puede acumularse. Los paradigmas son inconmensurables entre sí, es decir que desde un determinado paradigma no podemos discutir una teoría que corresponde a un paradigma diferente. Los paradigmas organizan nuestra percepción del "mundo social".
Uno de los paradigmas analizados es el evolucionismo. El evolucionismo es una de las concepciones que pernean de manera más profunda nuestras nociones de sentido común. Parten del establecimiento de distintos "estadios" de la civilización humana y de la descripción de la historia como un proceso de progreso continuo, que ha llevado del salvajismo a la barbarie y de la barbarie a la civilización. Las ideas de evolución y progreso presuponen en alguna medida que "el futuro será mejor", ya que la historia traza para la humanidad un destino ineluctable: alcanzar el
bienestar, la felicidad, acercarse cada vez más al paraíso terreno. El evolucionismo tiene bases teóricas en las teorías de Herbert Spencer y Charles Darwin. La transformación del mono en hombre es ejemplo de este proceso evolutivo que sólo tiende a alcanzar la perfección. No me extiendo más pues encontrarán explicado esto en el texto. Pero sí me interesa particularmente asociarlo con una metodología en particular: el método comparativo.
Si bien la clasificación de lo existente es el primer procedimiento que ordena el saber para convertirlo en ciencia, supone un orden del mundo natural y también del mundo social. Sobre la base de las clasificaciones, se realiza una abstracción y generalización y se opera una reducción que permite establecer tipologías, categorías más amplias. Un buen ejemplo de las tipologías que clasifican el mundo es la que se aplica a las razas; la humanidad se divide así según "el color de su piel" en raza blanca, amarilla, roja y negra. Las clasificaciones permiten también establecer jerarquías. Desde la visión eurocéntrica de los científicos sociales, la raza blanca, el mundo europeo, coincidía con los niveles más altos de la civilización y con las especies más evolucionadas. Comentario lateral, pero que permite ver las consecuencias nefastas de este paradigma: un científico, Lombroso, estableció una tipología de los criminales, midiendo cráneos, estaturas y comparando los rasgos de la población carcelaria.
Veamos el "sesgo" del que adolece su investigación: si existiera alguna otra razón para que ciertas personas estuvieran en la cárcel, y no otras (por ejemplo, que los ricos no van a la cárcel por más que comentan delitos, y que los pobres y los extranjeros siempre van a dar allí), el estudio de Lombroso no tomaría en consideración una parte importante de los criminales: los no encarcelados ricos. Compondría entonces su categoría del criminal sobre la base de los incriminados encarcelados, que pueden estarlo por otras razones que el delito. Consecuencias prácticas: alguien que porte esta característica social (ser pobre, con sus consecuencias anatómicas, o ser extranjero) sería identificado como "criminal potencial" y ser tratado como tal porque presenta una fisonomía que se corresponde con una tipología sesgada.
En cuanto al campo de la comunicación, el evolucionismo se hace patente en dos grandes grupos de teorías: las que analizan las tecnologías (toda "evolución tecnológica" será para mejor, siguiendo la dirección hacia adelante y hacia arriba que señala la flecha del progreso) y en las teorías de la modernización, una versión que pretendía exportar el desarrollo de Estados Unidos hacia el Tercer Mundo, sobre todo a América Latina, y que caracterizaba a las poblaciones como "retardatarias", "conservadoras", "modernizadoras" y "pioneras", según su predisposición al cambio, especialmente referido a los cambios en los hábitos de consumo y en la incorporación de la tecnología. Ejemplos de un cierto evolucionismo tecnológico (fácilmente reconocible por su optimismo, "toda tecnología nos conduce a un mundo mejor") pueden encontrarse en teóricos tales como Mc Luhan y, entre nosotros, Alejandro Piscitelli. Ejemplos de un cierto evolucionismo desarrollista y modernizador, en Everett Rogers y Wilbur Schramm, entre otros. Este último grupo es especialmente activo durante los años '60 y vinculados a la expansión del consumo. Podría extenderme mucho más sobre este punto pero es necesario que pasemos al positivismo.
El positivismo centra su investigación en las manifestaciones observables del mundo social. Tiende a asimilar la investigación social a los presupuestos de las ciencias naturales; busca leyes comprobadas en campo y expresa una predilección por los experimentos. El positivismo es un paradigma dominante en ciencias que expresa también una vocación de igualar mundo social y mundo natural. El ser humano es asimilado al animal y, como él, sus conductas responden a estímulos y castigos. La psicología conductista participa de estas postulaciones: la lógica del estímulo-respuesta es ampliamente compatible con la lógica de un emisor que envía una señal a un receptor, que tiene efectos sobre él.
En las ciencias sociales en general y en comunicación en particular, la posición epistemológica del positivismo nutre a las teorías funcionalistas. Normalmente todos las conocen: Lasswell, Lazarsfeld, Merton, Berelson, entre los nombres más conocidos de la Mass Communication Research. ¿Cuáles son los presupuestos de este paradigma? En primer lugar, si el evolucionismo consideraba la existencia del cambio social (siempre para mejor), y tenía en este sentido una mirada dinámica de la historia, el funcionalismo considera a la sociedad como un sistema estático, en equilibrio. Las dimensiones de la historia y del conflicto son excluidas de su análisis. En cambio, identifican componentes ligados entre sí linealmente. A cada uno de ellos le cabe una función de la que depende el conjunto. Bien mirado, se asemeja a una fisiología social; la sociedad es pensada bajo la metáfora orgánica como un cuerpo cuyas partes interactúan. Una conducta o reacción inesperada constituye una anomalía, una desviación, y debe por lo tanto ser neutralizada. ¿Recuerdan las funciones que Lasswell asignaba a los medios (transmisión de la herencia social,
vigilancia del entorno, interconexión de las partes)? Resulta fácil asimilarlas a las funciones de un organismo vivo: alerta ante las amenazas del exterior, funcionando por interrelación de sus órganos e incorporado a la sociedad por una tradición (no lo pensaba Lasswell, porque los desarrollos de la genética son posteriores, pero la herencia puede ser simplemente la información contenida en los genes). Si los medios producen un "efecto narcotizante", esto se debe a una "disfunción".
En términos metodológicos, la investigación social funcionalista es empirista: su producción de conocimiento se basa en la recolección de información en campo, especialmente de tipo cuantitativa (recordemos que el lenguaje de las matemáticas es el lenguaje por excelencia de la ciencia, para el positivismo), utilizando tests y cuasi-experimentos. En este sentido, Lasarsfeld produce una verdadera transformación cuando propone una forma de medir "lo que se piensa", la opinión, merced a una técnica que permita objetivarla, como la encuesta. Por otro lado, también Lazarsfeld va a postular que el individuo pertenece a un contexto y que éste pesa sobre sus opiniones y creencias. La teoría de la comunicación en dos pasos introduce la idea de que el individuo debe ser referido a sus contextos de pertenencia, donde existen tradiciones y donde se inviste a ciertos individuos del valor de la autoridad: el líder.
Resta mencionar a otro de los personajes centrales del funcionalismo: Hovland, quien se aboca a estudios de corte psicológico, especialmente a los efectos de la propaganda sobre la moral de los soldados. Posteriormente, estos desarrollos serán aplicados al campo de la publicidad. Los estudios se basaban en la estructura clásica del experimento, en donde el investigador manipula una variable manteniendo las demás controladas. Los soldados completaban un test (el pre-test) al ingresar, donde se recavaba información sobre las "variables dependientes" (sexo, edad, religión, composición familiar) y sus opiniones previas. Luego se los exponía a un film (variable independiente) y finalmente, se volvía a aplicar un test para ver si sus opiniones o actitudes se habían modificado. Noten lo que se denomina "individualismo metodológico": la unidad de análisis es el individuo aislado, presuponiendo que sus
opiniones y actitudes se forman individualmente y no en relación con un espacio social. Frente a esto, las propuestas de Lazarsfeld constituyen toda una avanzada.
En cuanto a teoría de la comunicación, la Mass Communication Research podemos decir que es la primera que surge. Su mayor mérito es que delimita el campo. La "paternidad" de esta escuela es adjudicada a Harold Lasswell, quien logró sintetizar los componentes de la comunicación en cinco preguntas: ¿a) quién, b) dice qué, c) a quién, d) por qué canal y e) con qué efectos? Como ya vimos, este interés surgió en el período entre guerras, en el cual el interés por la propaganda se había hecho muy importante. Entre otras razones, la importancia de la propaganda estaba dada por el carácter mundial de las guerras. Cuando un ejército enemigo ataca e invade el territorio nacional, la guerra se justifica a los ojos de una población pero, ¿por qué mandar a sus jóvenes a morir a causa de una alianza política entre naciones? La acción bélica y sus consecuencias se vuelven mucho menos evidentes, mucho menos legítimas. La propaganda ofrece argumentos, caracteriza al enemigo como enemigo de los valores nacionales, convence de la amenaza que implican, etc.
Vamos a analizar un poco cada una de las corrientes que integran esta escuela desde el punto de vista epistemológico y metodológico. El "Modelo hipodérmico" (estímulo-respuesta): aquí hay algunos supuestos implícitos muy fuertes, como pensar que el ser humano es semejante a un animal y que por lo tanto, puede ser estudiado bajo el mismo método (vemos aquí plasmada la consigna de "unidad del método de la ciencia" que es propia del positivismo). Esta idea se basa en los estudios de Pavlov sobre los reflejos condicionados en los animales: si antes de alimentar a un perro, tocamos una campanilla, en cada ocasión que la toquemos el perro va a salivar y a tener las mismas reacciones que si estuviera a punto de ser
alimentado. Ha establecido una asociación entre la comida y el sonido y por lo tanto, éste produce en él un cierto efecto. Skinner aplica estos principios a la vida psíquica de los individuos, desarrollando lo que se conoce como "psicología conductista" y que es muy aplicada a la educación, que se basa en los estímulos-respuestas. Estos estímulos pueden ser positivos (premios) o negativos (castigos). Este estímulo debe ponderarse en función del emisor, el mensaje y el canal.
Lo que Lasswell está tratando de decir, basándose en estas teorías, es que una emisión mediática oficia como estímulo que acarrea ciertos efectos. Los efectos son conductas que pueden verificarse en los individuos; es decir que el conductismo es, metodológicamente, monista. En el plano metodológico, Lasswell desarrolla dos tipos de análisis: el análisis cuantitativo del mensaje (análisis de contenido) y el análisis de los efectos. Es importante aquí, para marcar la diferencia con el modelo que sigue, retener que los efectos son considerados en términos de conductas.
Esto implica observar y registrar los resultados "reales": un estímulo ejerce una acción sobre un sujeto, y sus efectos se conocen midiendo sus conductas en su ambiente natural. Por su parte, el análisis de contenido establece algunas correlaciones entre palabras (sustantivo y adjetivos, nombres y verbos) o de frecuencia de palabras, etc. Es un análisis lingüístico poco refinado pero que permite establecer algún tipo de
inferencias manifiestas en un texto, que evidencian una posición ideológica u opinión. El análisis de contenido trabaja con muestras de textos, generalmente obtenidas por muestreos aleatorios sobre el total de los artículos o piezas textuales totales.
En cuanto a la siguiente vertiente, la psicológica-experimental, no presenta características demasiado disonantes en relación a la anterior, si bien no opera en contextos naturales sino que potencia la actividad de predicción a partir de experimentos en contextos artificiales. Veámosla más en detalle: utiliza la forma del experimento o del cuasi-experimento, manipulando una variable y midiendo efectos. Nos interesa destacar que estos experimentos tienen la función de predecir, de anticipar reacciones. En la actualidad, son utilizados frecuentemente en publicidad, para saber si una pieza publicitaria dará el resultado deseado. También aquí se utilizan métodos cuantitativos, como el test y la encuesta o cuestionario cerrado. A menudo se trabaja con grupos experimentales (a los cuales se les aplica la variable) y grupos de control (sin intervención de la variable).
Por último, el enfoque sociológico (como el de usos y gratificaciones, o de los "efectos a largo plazo") implica la incorporación de varias mediaciones entre el estímulo y la conducta del individuo: el primero es la mediación social. El individuo es un individuo en contexto, que forma parte de un "pensar-actuar" colectivo: profesa una religión, pertenece a una cierta línea de tradiciones familiares, participa de grupos que comparten y discuten opiniones y donde existen "líderes" o voces autorizadas (la teoría del líder de opinión sugiere esto). en fin, hay una restitución de la situación social. Las investigaciones salen del "laboratorio" y pasan al campo. No es que se vuelvan holísticas, pero rompen con el monismo metodológico extremo y con la psicología conductista. Aquí la encuesta se convierte en la herramienta privilegiada.
Las variables consideradas intervinientes se multiplican y diversifican. Inclusive hay una diferencia en la valoración de los efectos, que son "limitados", desde estas perspectivas, en función de las circunstancias particulares de un grupo dado. El polo de la recepción alcanza una mayor autonomía, las audiencias perciben de acuerdo a ciertos esquemas cognitivos previos, seleccionan según sus intereses y finalmente refuerzan sus opiniones, mucho más de lo que las modifican, en función de los mensajes de los medios. Esta última vertiente se va alejando de la psicología conductista para acercarse más al cognitivismo. En cuanto a los medios, no se les asigna un poder mayúsculo sino un poder limitado a la "fijación de agenda", es decir, la capacidad de introducir temas de debate en la opinión pública, pero no de definir de qué manera debe pensarse sobre ellos. Estas líneas de investigación van a terminar confundiéndose con una corriente tan lejana a sus concepciones iniciales como los
Estudios Culturales ingleses de 3º generación. Como vemos, van incorporándose muchas restricciones a pensar "efectos" y se pasa de un receptor pasivo, de una interioridad nula o absolutamente disponible, a un receptor medianamente activo, partícipe de un mundo social que le transmite esquemas cognitivos, opiniones y valores.
Si quisiéramos hacer un mínimo balance de las "herencias" que nos dejó la Mass Communication Research, la primera sería considerar la enorme cantidad de pequeños estudios empíricos a los que dio origen, estudios que no aportaron demasiado en términos de teorías.
Una teoría posterior, que revisaremos muy rápidamente, es la llamada "Teoría matemática de la comunicación", que debe su formulación al ingeniero Claude Shannon (el conocido modelo de Shannon-Weaver. Weaver era su maestro). Este modelo apunta a resolver una cuestión técnica, un problema ingenieril: el ruido en las líneas de comunicación. El esquema identifica una fuente, un codificador, una señal, un decodificador, un receptor y un canal. Está pensando la transmisión de señales entre máquinas y no un diálogo humano. El modelo es lineal, claramente, e
hipersintético. La comunicación es reducida a una señal. Esto no sería grave si se aplicara solamente a detectar las fallas de los sistemas técnicos, el problema es que rápidamente se extrapoló a la comunicación humana: ésta, sin embargo, no es lineal; alcanza su sentido pleno en relación a su contexto; los roles son intercambiables (hablamos de interlocutores, y no de emisores y receptores) y el significado es esencial a todo el proceso. El "ruido" en la comunicación humana no es una falla de transmisión sino, muchas veces, la diferencia de marcos interpretativos entre los interlocutores. Este modelo respetaba la regla del conocimiento sobre la máxima simplicidad, y parecía hacer de la comunicación una ciencia físico-natural, puesto que sus orígenes debían rastrearse en la matemática y la cibernética.
Norbert Weiner ofrece otro modelo que incluye la noción de feedback o retroalimentación. Esto es una respuesta subsidiaria que permite la corrección de la emisión. Aplicado en primer lugar a los misiles, que corregían gracias a un sistema de radar su trayectoria según los movimientos del objetivo para alcanzarlo e impactar en él, fue también aplicado a la comunicación mediática. Así, el feedback pasó a ser el llamado telefónico a un canal de TV, una carta de lectores, etc.
Estos modelos fueron aplicados a las situaciones normales de comunicación, sin decir gran cosa de ellas. Posteriormente, el lingüista Roman Jakobson se inspira en ellas para formular un modelo de seis componentes que definen "funciones del lenguaje".
La comunicación parecía así conformarse como una ciencia. El problema es que, para ello, dejaba afuera la cuestión de la significación, el sentido y la relación social, casi, aquello que le daba peculiaridad como campo.
Si en las primeras versiones del funcionalismo el individuo es indicado como un sujeto aislado y su psiquismo se reduce a responder a estímulos, en los modelos matemáticos el actor social concreto desaparece totalmente, no es considerado en modo alguno, no existe.
Salvo en la corriente más sociologista del funcionalismo, en todas estas teorías hay una intención de captar la verdad, entendida como reflejo de la realidad aprehensible con instrumentos científicos neutrales. Estos modelos se orientan a la "objetividad" eliminando inclusive la dimensión subjetiva de los individuos analizados.
Dada su extrema simplicidad, tanto el modelo matemático como el paradigma lasswelliano se han divulgado ampliamente y conforman un "sentido común" para cualquiera que se refiera a la comunicación, especialmente a los medios. La idea de manipulación, que estaba presente en las teorías de la sociedad de masas que ya estudiamos, puede asimilarse al "estímulo-respuesta". En cambio, la teoría matemática no considera siquiera esta relación (una relación humana de poderes asimétricos); es totalmente a-humana y, en ese sentido, invariable, como una ley física.
Los temas propios de la epistemología o teoría del conocimiento (del griego, episteme, "conocimiento"; logos, "teoría) es el estudio de la producción y validación del conocimiento científico: se ocupa de la definición del saber, los tipos de conocimiento posible y el grado de certeza que puede alcanzar el conocimiento. Uno de sus problemas esenciales es el de la "verdad" o la "certeza", es decir, hasta qué punto las teorías científicas se ajustan a la realidad. Esto fue así inicialmente, desde la aparición de la ciencia moderna, y es aún así para las filosofías del conocimiento de tipo positivistas. Sin embargo, desde hace más de medio siglo, existen epistemologías "alternativas" –que desarrollaremos en la última unidad- que no se preocupan por la "verdad" ni la certeza, ya que creen que son inalcanzables, sino que, más modestamente, hablan de la adecuación de nuestras proposiciones sobre el mundo a lo que parece que ocurre en él.
Hay dos enfoques epistemológicos muy conocidos; uno es el que propone Kart Popper y que se basa en la "falsación": una teoría debe ser sometida a todo tipo de pruebas y sólo después de que las supere, podemos pensar que está momentáneamente validada. Este modelo se denomina "hipotético-deductivo". El otro pertenece a Thomas Kuhn, quien piensa que una ciencia se organiza en torno a un paradigma que avanza, se consolida, madura y finalmente es reemplazado por un nuevo paradigma. Los paradigmas actúan como tradiciones de pensamiento que se transmiten en la formación de las nuevas generaciones de científicos e implican una determinada visión del espacio cognitivo en el que una disciplina particular desarrolla su actividad productiva. Una idea fuerte de la epistemología
kuhniana es la de "reproducción": alude a las tradiciones que operan en un campo. Si el conocimiento se acumula, es porque todos los avances están forjados sobre la base de un mismo modelo o paradigma. Si el conocimiento responde a paradigmas distintos (tiene presupuestos de partida distintos, conceptos distintos, metodologías distintas), no puede acumularse. Los paradigmas son inconmensurables entre sí, es decir que desde un determinado paradigma no podemos discutir una teoría que corresponde a un paradigma diferente. Los paradigmas organizan nuestra percepción del "mundo social".
Uno de los paradigmas analizados es el evolucionismo. El evolucionismo es una de las concepciones que pernean de manera más profunda nuestras nociones de sentido común. Parten del establecimiento de distintos "estadios" de la civilización humana y de la descripción de la historia como un proceso de progreso continuo, que ha llevado del salvajismo a la barbarie y de la barbarie a la civilización. Las ideas de evolución y progreso presuponen en alguna medida que "el futuro será mejor", ya que la historia traza para la humanidad un destino ineluctable: alcanzar el
bienestar, la felicidad, acercarse cada vez más al paraíso terreno. El evolucionismo tiene bases teóricas en las teorías de Herbert Spencer y Charles Darwin. La transformación del mono en hombre es ejemplo de este proceso evolutivo que sólo tiende a alcanzar la perfección. No me extiendo más pues encontrarán explicado esto en el texto. Pero sí me interesa particularmente asociarlo con una metodología en particular: el método comparativo.
Si bien la clasificación de lo existente es el primer procedimiento que ordena el saber para convertirlo en ciencia, supone un orden del mundo natural y también del mundo social. Sobre la base de las clasificaciones, se realiza una abstracción y generalización y se opera una reducción que permite establecer tipologías, categorías más amplias. Un buen ejemplo de las tipologías que clasifican el mundo es la que se aplica a las razas; la humanidad se divide así según "el color de su piel" en raza blanca, amarilla, roja y negra. Las clasificaciones permiten también establecer jerarquías. Desde la visión eurocéntrica de los científicos sociales, la raza blanca, el mundo europeo, coincidía con los niveles más altos de la civilización y con las especies más evolucionadas. Comentario lateral, pero que permite ver las consecuencias nefastas de este paradigma: un científico, Lombroso, estableció una tipología de los criminales, midiendo cráneos, estaturas y comparando los rasgos de la población carcelaria.
Veamos el "sesgo" del que adolece su investigación: si existiera alguna otra razón para que ciertas personas estuvieran en la cárcel, y no otras (por ejemplo, que los ricos no van a la cárcel por más que comentan delitos, y que los pobres y los extranjeros siempre van a dar allí), el estudio de Lombroso no tomaría en consideración una parte importante de los criminales: los no encarcelados ricos. Compondría entonces su categoría del criminal sobre la base de los incriminados encarcelados, que pueden estarlo por otras razones que el delito. Consecuencias prácticas: alguien que porte esta característica social (ser pobre, con sus consecuencias anatómicas, o ser extranjero) sería identificado como "criminal potencial" y ser tratado como tal porque presenta una fisonomía que se corresponde con una tipología sesgada.
En cuanto al campo de la comunicación, el evolucionismo se hace patente en dos grandes grupos de teorías: las que analizan las tecnologías (toda "evolución tecnológica" será para mejor, siguiendo la dirección hacia adelante y hacia arriba que señala la flecha del progreso) y en las teorías de la modernización, una versión que pretendía exportar el desarrollo de Estados Unidos hacia el Tercer Mundo, sobre todo a América Latina, y que caracterizaba a las poblaciones como "retardatarias", "conservadoras", "modernizadoras" y "pioneras", según su predisposición al cambio, especialmente referido a los cambios en los hábitos de consumo y en la incorporación de la tecnología. Ejemplos de un cierto evolucionismo tecnológico (fácilmente reconocible por su optimismo, "toda tecnología nos conduce a un mundo mejor") pueden encontrarse en teóricos tales como Mc Luhan y, entre nosotros, Alejandro Piscitelli. Ejemplos de un cierto evolucionismo desarrollista y modernizador, en Everett Rogers y Wilbur Schramm, entre otros. Este último grupo es especialmente activo durante los años '60 y vinculados a la expansión del consumo. Podría extenderme mucho más sobre este punto pero es necesario que pasemos al positivismo.
El positivismo centra su investigación en las manifestaciones observables del mundo social. Tiende a asimilar la investigación social a los presupuestos de las ciencias naturales; busca leyes comprobadas en campo y expresa una predilección por los experimentos. El positivismo es un paradigma dominante en ciencias que expresa también una vocación de igualar mundo social y mundo natural. El ser humano es asimilado al animal y, como él, sus conductas responden a estímulos y castigos. La psicología conductista participa de estas postulaciones: la lógica del estímulo-respuesta es ampliamente compatible con la lógica de un emisor que envía una señal a un receptor, que tiene efectos sobre él.
En las ciencias sociales en general y en comunicación en particular, la posición epistemológica del positivismo nutre a las teorías funcionalistas. Normalmente todos las conocen: Lasswell, Lazarsfeld, Merton, Berelson, entre los nombres más conocidos de la Mass Communication Research. ¿Cuáles son los presupuestos de este paradigma? En primer lugar, si el evolucionismo consideraba la existencia del cambio social (siempre para mejor), y tenía en este sentido una mirada dinámica de la historia, el funcionalismo considera a la sociedad como un sistema estático, en equilibrio. Las dimensiones de la historia y del conflicto son excluidas de su análisis. En cambio, identifican componentes ligados entre sí linealmente. A cada uno de ellos le cabe una función de la que depende el conjunto. Bien mirado, se asemeja a una fisiología social; la sociedad es pensada bajo la metáfora orgánica como un cuerpo cuyas partes interactúan. Una conducta o reacción inesperada constituye una anomalía, una desviación, y debe por lo tanto ser neutralizada. ¿Recuerdan las funciones que Lasswell asignaba a los medios (transmisión de la herencia social,
vigilancia del entorno, interconexión de las partes)? Resulta fácil asimilarlas a las funciones de un organismo vivo: alerta ante las amenazas del exterior, funcionando por interrelación de sus órganos e incorporado a la sociedad por una tradición (no lo pensaba Lasswell, porque los desarrollos de la genética son posteriores, pero la herencia puede ser simplemente la información contenida en los genes). Si los medios producen un "efecto narcotizante", esto se debe a una "disfunción".
En términos metodológicos, la investigación social funcionalista es empirista: su producción de conocimiento se basa en la recolección de información en campo, especialmente de tipo cuantitativa (recordemos que el lenguaje de las matemáticas es el lenguaje por excelencia de la ciencia, para el positivismo), utilizando tests y cuasi-experimentos. En este sentido, Lasarsfeld produce una verdadera transformación cuando propone una forma de medir "lo que se piensa", la opinión, merced a una técnica que permita objetivarla, como la encuesta. Por otro lado, también Lazarsfeld va a postular que el individuo pertenece a un contexto y que éste pesa sobre sus opiniones y creencias. La teoría de la comunicación en dos pasos introduce la idea de que el individuo debe ser referido a sus contextos de pertenencia, donde existen tradiciones y donde se inviste a ciertos individuos del valor de la autoridad: el líder.
Resta mencionar a otro de los personajes centrales del funcionalismo: Hovland, quien se aboca a estudios de corte psicológico, especialmente a los efectos de la propaganda sobre la moral de los soldados. Posteriormente, estos desarrollos serán aplicados al campo de la publicidad. Los estudios se basaban en la estructura clásica del experimento, en donde el investigador manipula una variable manteniendo las demás controladas. Los soldados completaban un test (el pre-test) al ingresar, donde se recavaba información sobre las "variables dependientes" (sexo, edad, religión, composición familiar) y sus opiniones previas. Luego se los exponía a un film (variable independiente) y finalmente, se volvía a aplicar un test para ver si sus opiniones o actitudes se habían modificado. Noten lo que se denomina "individualismo metodológico": la unidad de análisis es el individuo aislado, presuponiendo que sus
opiniones y actitudes se forman individualmente y no en relación con un espacio social. Frente a esto, las propuestas de Lazarsfeld constituyen toda una avanzada.
En cuanto a teoría de la comunicación, la Mass Communication Research podemos decir que es la primera que surge. Su mayor mérito es que delimita el campo. La "paternidad" de esta escuela es adjudicada a Harold Lasswell, quien logró sintetizar los componentes de la comunicación en cinco preguntas: ¿a) quién, b) dice qué, c) a quién, d) por qué canal y e) con qué efectos? Como ya vimos, este interés surgió en el período entre guerras, en el cual el interés por la propaganda se había hecho muy importante. Entre otras razones, la importancia de la propaganda estaba dada por el carácter mundial de las guerras. Cuando un ejército enemigo ataca e invade el territorio nacional, la guerra se justifica a los ojos de una población pero, ¿por qué mandar a sus jóvenes a morir a causa de una alianza política entre naciones? La acción bélica y sus consecuencias se vuelven mucho menos evidentes, mucho menos legítimas. La propaganda ofrece argumentos, caracteriza al enemigo como enemigo de los valores nacionales, convence de la amenaza que implican, etc.
Vamos a analizar un poco cada una de las corrientes que integran esta escuela desde el punto de vista epistemológico y metodológico. El "Modelo hipodérmico" (estímulo-respuesta): aquí hay algunos supuestos implícitos muy fuertes, como pensar que el ser humano es semejante a un animal y que por lo tanto, puede ser estudiado bajo el mismo método (vemos aquí plasmada la consigna de "unidad del método de la ciencia" que es propia del positivismo). Esta idea se basa en los estudios de Pavlov sobre los reflejos condicionados en los animales: si antes de alimentar a un perro, tocamos una campanilla, en cada ocasión que la toquemos el perro va a salivar y a tener las mismas reacciones que si estuviera a punto de ser
alimentado. Ha establecido una asociación entre la comida y el sonido y por lo tanto, éste produce en él un cierto efecto. Skinner aplica estos principios a la vida psíquica de los individuos, desarrollando lo que se conoce como "psicología conductista" y que es muy aplicada a la educación, que se basa en los estímulos-respuestas. Estos estímulos pueden ser positivos (premios) o negativos (castigos). Este estímulo debe ponderarse en función del emisor, el mensaje y el canal.
Lo que Lasswell está tratando de decir, basándose en estas teorías, es que una emisión mediática oficia como estímulo que acarrea ciertos efectos. Los efectos son conductas que pueden verificarse en los individuos; es decir que el conductismo es, metodológicamente, monista. En el plano metodológico, Lasswell desarrolla dos tipos de análisis: el análisis cuantitativo del mensaje (análisis de contenido) y el análisis de los efectos. Es importante aquí, para marcar la diferencia con el modelo que sigue, retener que los efectos son considerados en términos de conductas.
Esto implica observar y registrar los resultados "reales": un estímulo ejerce una acción sobre un sujeto, y sus efectos se conocen midiendo sus conductas en su ambiente natural. Por su parte, el análisis de contenido establece algunas correlaciones entre palabras (sustantivo y adjetivos, nombres y verbos) o de frecuencia de palabras, etc. Es un análisis lingüístico poco refinado pero que permite establecer algún tipo de
inferencias manifiestas en un texto, que evidencian una posición ideológica u opinión. El análisis de contenido trabaja con muestras de textos, generalmente obtenidas por muestreos aleatorios sobre el total de los artículos o piezas textuales totales.
En cuanto a la siguiente vertiente, la psicológica-experimental, no presenta características demasiado disonantes en relación a la anterior, si bien no opera en contextos naturales sino que potencia la actividad de predicción a partir de experimentos en contextos artificiales. Veámosla más en detalle: utiliza la forma del experimento o del cuasi-experimento, manipulando una variable y midiendo efectos. Nos interesa destacar que estos experimentos tienen la función de predecir, de anticipar reacciones. En la actualidad, son utilizados frecuentemente en publicidad, para saber si una pieza publicitaria dará el resultado deseado. También aquí se utilizan métodos cuantitativos, como el test y la encuesta o cuestionario cerrado. A menudo se trabaja con grupos experimentales (a los cuales se les aplica la variable) y grupos de control (sin intervención de la variable).
Por último, el enfoque sociológico (como el de usos y gratificaciones, o de los "efectos a largo plazo") implica la incorporación de varias mediaciones entre el estímulo y la conducta del individuo: el primero es la mediación social. El individuo es un individuo en contexto, que forma parte de un "pensar-actuar" colectivo: profesa una religión, pertenece a una cierta línea de tradiciones familiares, participa de grupos que comparten y discuten opiniones y donde existen "líderes" o voces autorizadas (la teoría del líder de opinión sugiere esto). en fin, hay una restitución de la situación social. Las investigaciones salen del "laboratorio" y pasan al campo. No es que se vuelvan holísticas, pero rompen con el monismo metodológico extremo y con la psicología conductista. Aquí la encuesta se convierte en la herramienta privilegiada.
Las variables consideradas intervinientes se multiplican y diversifican. Inclusive hay una diferencia en la valoración de los efectos, que son "limitados", desde estas perspectivas, en función de las circunstancias particulares de un grupo dado. El polo de la recepción alcanza una mayor autonomía, las audiencias perciben de acuerdo a ciertos esquemas cognitivos previos, seleccionan según sus intereses y finalmente refuerzan sus opiniones, mucho más de lo que las modifican, en función de los mensajes de los medios. Esta última vertiente se va alejando de la psicología conductista para acercarse más al cognitivismo. En cuanto a los medios, no se les asigna un poder mayúsculo sino un poder limitado a la "fijación de agenda", es decir, la capacidad de introducir temas de debate en la opinión pública, pero no de definir de qué manera debe pensarse sobre ellos. Estas líneas de investigación van a terminar confundiéndose con una corriente tan lejana a sus concepciones iniciales como los
Estudios Culturales ingleses de 3º generación. Como vemos, van incorporándose muchas restricciones a pensar "efectos" y se pasa de un receptor pasivo, de una interioridad nula o absolutamente disponible, a un receptor medianamente activo, partícipe de un mundo social que le transmite esquemas cognitivos, opiniones y valores.
Si quisiéramos hacer un mínimo balance de las "herencias" que nos dejó la Mass Communication Research, la primera sería considerar la enorme cantidad de pequeños estudios empíricos a los que dio origen, estudios que no aportaron demasiado en términos de teorías.
Una teoría posterior, que revisaremos muy rápidamente, es la llamada "Teoría matemática de la comunicación", que debe su formulación al ingeniero Claude Shannon (el conocido modelo de Shannon-Weaver. Weaver era su maestro). Este modelo apunta a resolver una cuestión técnica, un problema ingenieril: el ruido en las líneas de comunicación. El esquema identifica una fuente, un codificador, una señal, un decodificador, un receptor y un canal. Está pensando la transmisión de señales entre máquinas y no un diálogo humano. El modelo es lineal, claramente, e
hipersintético. La comunicación es reducida a una señal. Esto no sería grave si se aplicara solamente a detectar las fallas de los sistemas técnicos, el problema es que rápidamente se extrapoló a la comunicación humana: ésta, sin embargo, no es lineal; alcanza su sentido pleno en relación a su contexto; los roles son intercambiables (hablamos de interlocutores, y no de emisores y receptores) y el significado es esencial a todo el proceso. El "ruido" en la comunicación humana no es una falla de transmisión sino, muchas veces, la diferencia de marcos interpretativos entre los interlocutores. Este modelo respetaba la regla del conocimiento sobre la máxima simplicidad, y parecía hacer de la comunicación una ciencia físico-natural, puesto que sus orígenes debían rastrearse en la matemática y la cibernética.
Norbert Weiner ofrece otro modelo que incluye la noción de feedback o retroalimentación. Esto es una respuesta subsidiaria que permite la corrección de la emisión. Aplicado en primer lugar a los misiles, que corregían gracias a un sistema de radar su trayectoria según los movimientos del objetivo para alcanzarlo e impactar en él, fue también aplicado a la comunicación mediática. Así, el feedback pasó a ser el llamado telefónico a un canal de TV, una carta de lectores, etc.
Estos modelos fueron aplicados a las situaciones normales de comunicación, sin decir gran cosa de ellas. Posteriormente, el lingüista Roman Jakobson se inspira en ellas para formular un modelo de seis componentes que definen "funciones del lenguaje".
La comunicación parecía así conformarse como una ciencia. El problema es que, para ello, dejaba afuera la cuestión de la significación, el sentido y la relación social, casi, aquello que le daba peculiaridad como campo.
Si en las primeras versiones del funcionalismo el individuo es indicado como un sujeto aislado y su psiquismo se reduce a responder a estímulos, en los modelos matemáticos el actor social concreto desaparece totalmente, no es considerado en modo alguno, no existe.
Salvo en la corriente más sociologista del funcionalismo, en todas estas teorías hay una intención de captar la verdad, entendida como reflejo de la realidad aprehensible con instrumentos científicos neutrales. Estos modelos se orientan a la "objetividad" eliminando inclusive la dimensión subjetiva de los individuos analizados.
Dada su extrema simplicidad, tanto el modelo matemático como el paradigma lasswelliano se han divulgado ampliamente y conforman un "sentido común" para cualquiera que se refiera a la comunicación, especialmente a los medios. La idea de manipulación, que estaba presente en las teorías de la sociedad de masas que ya estudiamos, puede asimilarse al "estímulo-respuesta". En cambio, la teoría matemática no considera siquiera esta relación (una relación humana de poderes asimétricos); es totalmente a-humana y, en ese sentido, invariable, como una ley física.
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